In English | El presidente Barack Obama y el candidato a vicepresidente por el Partido Republicano, Paul Ryan, se presentaron el viernes en Nueva Orleans ante 5.000 socios de AARP para defender sus respectivas posiciones (Texto preparado de Obama y Texto preparado de Ryan) y responder preguntas; ambos prometieron hacer un mejor trabajo en la protección de Medicare, el Seguro Social y otros programas para los estadounidenses mayores.
Vea también: Transcripciones de Obama y Ryan.

En la confrontación más directa que las dos campañas habían tenido esta temporada sobre asuntos relativos a la jubilación, tanto Obama (que habló vía satélite) como Ryan (que apareció en AARP Life@50+ en persona) prometieron mantener sus compromisos de larga data con los programas federales y acusaron a la otra campaña de ponerlos en peligro:
Medicare
Obama prometió su apoyo inquebrantable para Medicare que, afirmó, se fortaleció con su ley de salud. Los $716.000 millones en reducciones del gasto de Medicare no provienen de recortes en los beneficios —dijo— sino que de reducciones del malgasto y los sobrecargos de los seguros. Además, señaló, la ley termina gradualmente con el período sin cobertura (o "doughnut hole") del plan para medicamentos recetados de Medicare Parte D. Igualmente, Obama criticó el plan de Romney-Ryan para Medicare (que los republicanos llaman "subsidio de prima" y Obama estigmatizó como un sistema de "cupones") señalando que "ningún estadounidense debería pasar sus años dorados a la merced de las compañías aseguradoras".
Ryan (que participó porque el candidato presidencial, Mitt Romney, tenía un compromiso previo) presentó un severo análisis de Medicare, afirmando que el programa se irá a la quiebra si no se reforma. El congresista de Wisconsin dijo que el primer asunto que hay que abordar es la derogación de la ley de salud y el restablecimiento de la reducción de $716.000 millones en el gasto de Medicare. Ryan argumentó que Medicare debe cambiar para los futuros jubilados a fin de que puedan obtener subsidios del Gobierno para contratar un seguro en el mercado abierto, un plan que –dijo Ryan–mantendría los costos bajos gracias a la competencia. "Si reformamos Medicare para mi generación, explicó, podemos protegerlo para quienes se han jubilado o están a punto de hacerlo hoy".
Seguro Social
El presidente dijo que rechazaría todo esfuerzo por privatizar el Seguro Social que —declaró— dejaría la seguridad de los estadounidenses en la jubilación sujeta a los caprichos del mercado. "Tenemos que mantener la promesa del Seguro Social reformándolo, no entregándoselo a Wall Street", expresó Obama. Dijo que aumentar el límite de $106.000 de ingresos sujetos al impuesto FICA (Ley de Contribución al Seguro Social) sería "un aspecto importante para estabilizar el Seguro Social".
Ryan argumentó que se necesitan cambios en el Seguro Social para salvar el programa que le brindó beneficios para sobrevivientes a su familia cuando su propio padre murió (Ryan tenía solo 16 años en aquel entonces). Ryan y Romney —explicó— quieren aumentar gradualmente la edad de jubilación y retrasar el aumento de beneficios para los jubilados más adinerados. "La inacción de hoy se traducirá en recortes más fuertes mañana", aseguró Ryan.
La seguridad económica
Obama, en respuesta a una pregunta de la audiencia acerca de la discriminación laboral contra los trabajadores mayores, prometió hacer cumplir las leyes antidiscriminen y luchar, a través de legislación, contra las recientes decisiones de la Corte Suprema que dificultan que las supuestas víctimas presenten una demanda.
Ryan prometió tanto reformar el código impositivo como reducir la deuda federal —dijo— para estimular el crecimiento económico y alentar a las pequeñas empresas a contratar empleados de cualquier edad. Derogar la ley de salud, afirmó Ryan, también aliviaría la carga sobre las empresas.
Estancamiento político
Obama prometió "aprovechar lo mejor de ambos partidos" para elaborar políticas, recalcando que su ley de salud era similar a la que Romney firmó como gobernador de Massachusetts. Dijo que los estadounidenses quieren un presidente "que trabaje intensamente para unir a la gente, pero [que] también esté dispuesto a hacer frente a las ideas malas que terminarían por inclinar la balanza aún más en favor de aquellos que ya han triunfado en vez de pensar en la gente que trata de alcanzar sus metas y ha trabajado arduamente toda su vida".
Ryan alabó la trayectoria de Romney como gobernador de Massachusetts, alegando que trabajó con eficacia en una legislatura estatal fuertemente demócrata. "Se puede alcanzar un terreno común en estos asuntos si se trata a las personas con respeto", manifestó Ryan. De ser elegido —sostuvo el candidato a vicepresidente—, él y Romney tienen previsto "ser magnánimos y trabajar con los demócratas" en los asuntos que afectan a los estadounidenses mayores.
– Susan Milligan











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