Conoce más

Abrir
Carro de compras

Cupones

Los socios ahorran en comestibles



25 preguntas sobre el Seguro Social

¿Preguntas sobre el Seguro Social?

Obtén las respuestas

Abuela y nieta soplando una torta de cumpleaños

Toys "R" Us

Descuento en tus compras

Explore AARP Life Reimagined

Life Reimagined

Explora las opciones para tu futuro

Becas

Familia celebra la graduación de la universidad. Centro de Recursos Becas Universitarias.

Lo que necesitan tus hijos y nietos para entrar a la universidad. Recursos

Videos

AARP Español

¡Subscríbete al canal de consejos en YouTube!

Seguridad para
Conductores

Apúntate a un curso en línea; se voluntario y ayúdanos a promover un curso; busca un curso presencial para ti. Ir

Juegos

Juegos de AARP

Prueba tu destreza e ingenio. ¡Juega ya!

horóscopo

Horóscopo de AARP

Todo sobre tu signo: Amor, Dinero, Pareja. Ir

Golfo de México

Lección del escape de petróleo

¿Tiene sentido que Estados Unidos consuma más del 25 por ciento del mercado petrolero mundial?

Trabajadores limpiando la mancha de petróleo en el Golfo de México


— Zhang Jun/XinHua/Xinhua Press/Corbis

Al fin.

Tres meses después de haber estado incesantemente contaminando las aguas del Golfo de México, el ya notorio escape del gigante petrolero BP ha sido sellado y la imagen del torrente del oro negro casi permanente en nuestras pantallas de televisión parece haber desaparecido de nuestras vidas para siempre. O al menos eso es lo que esperan con dedos cruzados todos los afectados por esta catástrofe, empezando por BP y terminando con la administración de Obama, pasando desde luego por las verdaderas víctimas, los habitantes de las costas que dan al golfo, cuyo estilo de vida puede haber sufrido daños irreparables.

Independientemente de que funcione el sello que está sirviendo de paliativo hasta que llegue la cura final anunciada para agosto, las lecciones de esta crisis ya comienzan a desplegar sus señales. Claro que están los que quieren aprovechar el desastre con fines políticos, y es curioso ver cómo los más acérrimos opositores de que el gobierno federal meta sus dedos en nada fueron los primeros en reclamar su urgente intervención y en tratar de culparlo de lo ocurrido.

Pero ésa no es una de las lecciones a las que me quiero referir. Ya sabemos que en el mundo de la política, por mucho que se abogue por los cambios, hay cosas que nunca dejarán de ser lo que son.

La lección principal es otra. Tiene que ver con el mercado, la matemática, la ecología y la seguridad nacional, no necesariamente en ese orden ¿Tiene sentido que Estados Unidos, por ejemplo, consuma más de 25 por ciento del mercado petrolero mundial mientras produce menos que el 12 por ciento de la producción global? ¿Hay alguna ventaja en depender de un producto que haya que comprarles a los países que, en algunos casos, sus gobiernos odian a este país? ¿Es nuestro masoquismo capaz de alcanzar tal dimensión que nos empecinemos en continuar desarrollando y explorando una de las materias primas más nocivas que exista para nuestro medioambiente?

Entonces…

¿No sería más razonable tomar en serio las industrias alternativas de combustible que abundan en nuestro país y que podrían en poquísimo tiempo generar una energía ecológicamente limpia y cristalina que remplace el petróleo a un costo además mucho más sensato?

El primer intento formal del Presidente de explicar esta ecuación al pueblo estadounidense resultó en un rotundo fracaso. Irónicamente, uno de los presidentes cuya oratoria es una de las más elocuentes que ha dado esta nación, pronunció un discurso tristemente inmemorable en su primera alocución al pueblo estadounidense desde la Oficina Oval.

Nadie lo escuchó. Y si alguien lo hizo, no le hizo absolutamente ningún caso. En ese momento lo único que realmente interesaba era taponear el maldito salidero. No había oídos para ninguna proposición a largo plazo. Y tal vez tuvieran razón. Quedó muy mal el Presidente en esa foto, por decirlo de algún modo. Su sentido de la oportunidad —lo que los de habla inglesa llaman timing— fue desastroso. Demostrado quedó que las prioridades de la naturaleza, nadie las puede alterar.

No era el momento de hablar de turbinas de viento, paneles solares, represas hidráulicas, fuentes geotermales y mucho menos de plantas de energía nuclear. No era el lugar ni la hora de proclamar que Estados Unidos tiene reservas de gas natural de sobra para abastecer nuestros más exigentes caprichos. Incluso el más absurdo de todos, la moda de esos enormes SUV que son ideales para las zonas montañosas y que nuestra sociedad hace algunos años convirtió en vehículos de lujo para pasear por la ciudad.

Ahora que el derrame ha cesado, sin embargo, SÍ es la hora de hablar de energía alternativa. Hay un viejo refrán que dice que “no hay mal que por bien no venga”, y este mal que nos ha traído este funesto derrame puede convertirse en el bien que defina la fuente de energía de las próximas generaciones y traiga paz y tranquilidad a nuestros hijos y nietos. Este es, pues, el momento de exigir a todas las áreas de nuestra sociedad que actúen en unísono para echar a andar el futuro.

Que empiece el debate.

____________________________________________________________

El contenido de esta columna refleja estrictamente la opinión del columnista y no la postura de AARP. AARP es una organización no partidista, sin fines de lucro que ayuda a las personas mayores de 50 años de edad a ser independientes y a ejercer control de sus vidas de manera asequible y que les beneficie a ellos y a la sociedad. AARP no respalda a ningún candidato a cargos públicos ni dona a campañas políticas ni a ningún candidato.

 

¿Qué opina?

Deje su comentario en el campo de abajo.

Ofertas y Beneficios

De compañías que cumplen con los altos estándares de servicio y calidad establecidos por AARP.

Regal Cinemas movie theater

Los socios pagan $8 al comprar boletos Regal ePremiere en internet. Sujeto a ciertas condiciones.

Grandmother and granddaughter working on scrap book at home

Los socios ahorran un 10% todos los días en Michaels con su tarjeta de membresía de AARP.

Woman trying on glasses in optometrists shop

Los socios ahorran hasta un 60% en exámenes de la vista con los Descuentos oftalmológicos de AARP® facilitados por EyeMed.