En "the Mount" de Seattle, los residentes pueden visitar cualquiera de las seis aulas cuando quieran. El arquitecto diseñó el espacio del complejo de modo que promoviera encuentros espontáneos e informales entre las generaciones. La mayoría de las puertas de las aulas de los pequeños siempre están abiertas, menos a la hora de la siesta. Algunas tienen ventanas en la parte superior y al pie de la puerta, y también en las paredes, para que los residentes en silla de ruedas puedan ver lo que pasa y que los bebés puedan verlos a ellos. Arquitectos, especialistas en viviendas para mayores, gerontólogos y educadores de la primera infancia viajan de todas partes del mundo a "the Mount" a ver cómo funciona el programa y cómo su arquitectura invita a las dos generaciones a relacionarse.
NewBridge on the Charles en Massachusetts
Esa relación no pudiera ser más sólida que en NewBridge on the Charles (enlace en inglés), un centro independiente para la vida asistida y el cuidado a largo plazo en Dedham, Massachusetts. El septiembre pasado, una escuela privada hebrea, con clases de kindergarten al octavo grado, se mudó a los predios de NewBridge, que miden 162 acres. En los pocos meses que está en su nueva ubicación, NewBridge ya tiene más de una docena de residentes que cruzan el terreno para ayudar en las aulas, la biblioteca y las clases de kindergarten de la escuela Rashi. "A los maestros les encanta recibir a los residentes y los residentes dicen que les alegra la semana", señala Lynda Bussgang, coordinadora multigeneracional de NewBridge, quien también es madre de alumnos de Rashi y nuera de residentes de NewBridge.
Un jardín multigeneracional se extiende entre la escuela y la comunidad para jubilados, así que cuando la escuela Rashi ofreció una clase de jardinería, los habilidosos con plantas de NewBridge ayudaron a enseñarla y las dos generaciones trabajaron juntos en el jardín. Este invierno, cultivan bajo techo semillas que sembrarán en la primavera. Los alumnos mayores de la escuela ayudan en las unidades de apoyo a la memoria del centro para la vida asistida y el cuidado a largo plazo, y comparten los días festivos. Su próxima iniciativa será comenzar un programa multigeneracional para ponerse y mantenerse en forma.
El dulce sonido de la música
En Ohio, la llegada en agosto de Caitlin Lynch, de 26 años, les sonó a música celestial a los residentes de Judson. La comunidad para jubilados lanzó un experimento este año en el cual les proporcionó apartamentos en uno de los pisos a dos estudiantes del Cleveland Institute of Music (Instituto de Musica de Cleveland) a cambio de que dieran un recital al mes en las diversas unidades de la institución.
La tocadora de viola, egresada de la Juilliard School que estudia para un título superior en el Cleveland Institute, no podría estar más contenta. El mes pasado, Lynch tocó música de fondo en las fiestas de Navidad de Judson y participó en las sesiones de villancicos. A menudo, ella y el otro estudiante, pianista, tocan juntos en su nuevo hogar.
- « Anterior
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- Siguiente »









¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »