Skip to content
 

Claves para mantener bajo control una mudanza

10 consejos para llevar a cabo un traslado a un hogar más pequeño.

In English | En cualquier etapa de la vida, las mudanzas pueden ser difíciles, tanto desde el punto de vista físico como emocional. Para los adultos mayores y sus cuidadores, no obstante, el proceso puede ser un poco más complejo. Reubicar a un ser querido normalmente implica meses de organización, reducción de la cantidad de pertenencias, embalaje y, lo que es más importante aún, planificación. Aquí te presentamos diez consejos útiles que te ayudarán a ti y a tu ser querido a encarar todo el proceso.

¿Te gusta lo que estás leyendo? Recibe contenido similar directo a tu email.

1. Considera contratar a un coordinador de mudanzas
En el caso de los cuidadores que viven lejos y de los que no tienen la mejor relación con su ser querido, se puede analizar la posibilidad de contratar a un coordinador de mudanzas especializado en adultos mayores. Estos profesionales organizan todo el proceso, desde encontrar una nueva residencia hasta reducir la cantidad de pertenencias, mudarse e instalarse en el nuevo hogar. En caso de estar interesado en esta opción, un buen sitio donde comenzar la búsqueda es la National Association of Senior Move Managers (Asociación Nacional de Coordinadores de Mudanzas de Adultos Mayores / en inglés).

2. Cómo encontrar empresas de mudanzas: la clave es la reputación
Hemos escuchado todo tipo de historias: empresas de mudanzas con personal que no aparece el día previsto, que roba o es irresponsable, entre otras. Tal como sucede en otros rubros, siempre están los inescrupulosos que se aprovecharán de clientes jóvenes y de edad. Cuando busques empresas de mudanzas, comienza por consultar con el coordinador de mudanzas u obtén referencias de amigos, agencias o establecimientos de asistencia. Pregunta por la zona para saber si alguien quedó satisfecho con alguna empresa en particular. En dicho caso, pónte en contacto con un representante de la empresa para que, de ser posible, vaya a tu domicilio y te dé un presupuesto aproximado. Si no, pide alguna recomendación en el centro de ancianos de tu localidad y, si tu ser querido se ha de mudar a un establecimiento de asistencia, averigua con ellos. Sería ideal que contratara a una empresa de mudanzas con experiencia en mudanzas de adultos mayores. También investiga en la American Moving and Storage Association (Asociación Estadounidense de Mudanzas y Depósitos / en inglés) y la Better Business Bureau (Oficina de Ética Comercial), donde podrás averiguar si es confiable la empresa de mudanzas que tienes en mente.

3. Haz tus propios cálculos
Pide a cada empresa de mudanzas que vaya a la vivienda y realice una evaluación de lo que se debe mudar, en lugar de que te den una cotización por teléfono. Pide que te expliquen cómo calculan los costos y que te den un presupuesto por escrito. Pregunta sobre cualquier costo oculto que pueda tomarte por sorpresa el día de la mudanza, como cargos adicionales por personal extra  o cargos por materiales o tiempo de traslado extra. Para ahorrar dinero, realiza la mudanza en días de semana en lugar de hacerlo el fin de semana y, si fuese posible, embala tu mismo y ten todo listo el día de la mudanza en un ambiente de la casa cerca de la puerta de entrada. Esto te ahorrará tiempo, lo cual en muchos casos, te representará un ahorro de dinero.

4. Embala los objetos de valor
No le confíes a nadie el embalaje y traslado de alhajas, joyas y cualquier otro objeto de valor. La tarea podría ser más difícil en el caso de objetos más grandes, pero encárgate tu mismo de trasladar las piezas pequeñas que no presentan ninguna dificultad de embalaje y traslado. Esto no quiere decir que las empresas de mudanza buscarán los objetos de valor y los extraviarán “por accidente”, sino que es mejor asegurarse de que no se pierdan ni rompan los objetos más preciados de tu ser querido en la mudanza.

5. Lleva un inventario antes, durante y después de la mudanza
Saber todo lo que posee tu ser querido antes de la mudanza puede ser muy útil cuando las cajas comienzan a salir volando del camión. Marca cada caja en forma legible, con una indicación de su contenido, lo cual ayudará a que los “mudadores” sepan dónde colocar cada caja y a que tu encuentres los objetos de primera necesidad tras la mudanza. Cuenta todas las cajas, piezas de mobiliario, etc., antes de que las carguen en el camión y luego de que las descarguen en el nuevo destino. La empresa de mudanza también debe realizar un inventario en el momento en que se efectúan la carga y la descarga.

6. Embala con tiempo
Todos sabemos lo que es esperar hasta el último momento para empacar cuando nos vamos de vacaciones; es decir, es un poco caótico. Cuando una persona mayor se muda, este apuro de última hora puede ser agobiante y enloquecedor, y puede afectar negativamente su transición a la nueva vivienda. La organización es clave. Comienza a reducir la cantidad de objetos y a embalar con bastante anticipación, si es posible, tomándose tiempo para clasificar todo y embalar en forma eficiente. Tú y tu ser querido estarán complacidos con este esfuerzo cuando haya terminado el proceso.

7. Reduce la cantidad de pertenencias
Por lo general, los adultos mayores se mudan a hogares más pequeños o a establecimientos de asistencia que no pueden dar cabida a todas sus pertenencias. Por lo tanto, es necesario reducirlas. El proceso puede resultar algo inesperado, penoso y emotivo, por lo que lo ideal es iniciarlo en una etapa temprana de la preparación de la mudanza. Efectúa una selección aplicando algún criterio de clasificación, como conservar, descartar, donar y entregar en herencia. Comienza la tarea empenzando con las habitaciones que menos usa y luego pase a los cuartos que más frecuenta. Para encontrar más consejos sobre cómo encarar la reducción de pertenencias, haga clic aquí.

Si no contaras con mucho tiempo para llevar a cabo la reducción —o si tu ser querido se mostrara reacio a deshacerse de muchos objetos—, piensa en la posibilidad de alquilar un almacén. Sin embargo, en este caso, “ojos que no ven” no significa “corazón que no siente”. Si bien el almacén puede ser útil para la mudanza, también exigirá un trabajo de clasificación. Haz de la reducción de los objetos depositados una prioridad después de la mudanza.

8. Haz un plano para el personal de mudanza
Trazar un plano, a escala, del nuevo alojamiento de tu ser querido será de utilidad en muchos aspectos. Antes de iniciar la mudanza, puede servir para determinar cuáles son los muebles que se conservarán y cuáles no, en función del espacio y la disposición. Durante la mudanza, entrega un plano específico de la ubicación de cada cosa al personal. Esto le ahorrará a tu ser querido y a ti muchos movimientos de muebles, una vez que la mudanza haya finalizado. Por último, servirá como guía a medida que el nuevo lugar se comience a organizar.

9. Normalidad en el día de la mudanza
Si tu ser querido está dispuesto a ceder el control a otra persona durante ese día, planea una actividad. Si realiza alguna actividad que le resulte familiar —almorzar con un amigo, ir a la peluquería, etc. —, servirá para darle cierta sensación de normalidad al día ajetreado. Esto te dará a ti la oportunidad de hacer las cosas eficientemente. Cerciórate de que el nuevo hogar esté listo cuando regrese. Llena el refrigerador con artículos de primera necesidad y acomoda las habitaciones de manera tal que se parezcan lo más posible a las de la casa que deja atrás. Esto le facilitará la transición a su nueva vivienda.

10. Lo primero es lo primero
Con el objetivo de acomodar en forma adecuada a tu ser querido en la primera noche en su nuevo hogar, el dormitorio y el cuarto de baño deben encabezar la lista de prioridades. En el dormitorio, acondiciona la cama, coloca una lámpara y un reloj despertador en la mesa de luz, desempaca libros o revistas que quizá quiera leer y asegúrate de que no haya ninguna caja interfiriendo en el trayecto del dormitorio al baño o hacia cualquier otro sitio de la casa. En el baño, desempaca artículos de tocador, toallas y alfombras de baño, y toda medicación que resulte necesaria. Asegúrate de que haya papel higiénico y de que pijama y bata se encuentren al alcance de la mano. En la cocina, acomoda algunos elementos básicos, incluidos platos, tazones, tenedores, cuchillos, servilletas, toallas de papel, detergente para vajilla, café, cafetera, etc.

Debido a que una mudanza a esa altura de la vida genera un impacto emocional muy fuerte, es importante que, para tu ser querido, esa primera noche transcurra de la forma más rutinaria posible. Si disfruta de escuchar música durante la cena o antes de irse a dormir, verifica que la radio esté desembalada. Si lo que prefiere es ver televisión, antes de la mudanza coordina con la empresa para que instalen los artefactos y que el televisor quede ubicado en su lugar antes de que tú te vayas esa noche. Para darle al lugar un toque hogareño, coloca algunas fotografías u otros recuerdos, aunque eso implique embalarlos en la parte superior de las cajas.

¿Qué

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

Siguiente Artículo

Lea Esto