In English | Mudarse del hogar —no importa a dónde— puede ser una experiencia increíblemente afectiva. Esto es cierto especialmente para aquellos que se mudan del hogar familiar tras muchos años de haber vivido en él, y se trasladan a vivir con sus hijos, a una vivienda más pequeña o a un centro de cuidados. Muchos lo consideran como un final en vez de un comienzo y las emociones pueden intensificarse. Sin embargo, lo que usted —el cuidador— puede no esperar es su propia reacción emocional al cambio, aunque no sea usted el que se muda. Prepárese emocionalmente para lo que pueda surgir, de parte de su ser querido y de usted mismo. … Regrese
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