- Establezca un sistema de clasificación: Antes de escarbar en los cajones, baúles y closets, establezca un sistema según el cual disponer de los artículos. Designe áreas en cada habitación para los artículos que se van a quedar, los que se van a desechar y los que se van a donar o regalar a familiares. Entonces dé comienzo al "maratón de minimización".
Conserve: Artículos que su ser querido necesitará en su nuevo hogar, joyas, recuerdos importantes, reliquias de familia, etc.
Deseche: Todo aquello que no se haya usado —objetos o ropa— en más de un año y que tenga poco valor económico o sentimental.
Done: Ropa y muebles en buenas condiciones que pueda aprovechar alguien menos afortunado.
Transfiera a familiares: Recuerdos, reliquias, muebles, etc., que no van a ir con el ser querido a su nuevo hogar.
- Concéntrese primero en las habitaciones menos utilizadas: Inicie el proceso de clasificación y disposición de artículos en las habitaciones que no se utilicen o que menos se utilicen en la casa del ser querido. Esto mantendrá el abarrotamiento y las pilas de objetos sin clasificar fuera del espacio de uso diario y contribuirá a minimizar el estrés.
- Empiece por lo grande: En cada habitación, deseche o reparta los artículos más grandes primero. No solamente quitará del medio los artículos más grandes con mayor rapidez, sino que percibirán mejor —usted y su ser querido— el progreso.
- No entierre (o deseche) tesoros: En la prisa por reducir, es posible que se pierdan, boten o escondan en el fondo de una caja artículos de verdadero valor, económico o sentimental. No deje de colocar en un lugar seguro las piezas de interés especial, para que no acaben por error en la basura o en una caja de artículos para donar. También escriba en el exterior de todas las cajas su contenido y a dónde van: las toallas al nuevo baño, las cazuelas a la nueva cocina, etc. Esto hará mucho más fácil encontrar algo y despachar los artículos a su destino o nueva ubicación.
- Tome nota: A menudo, piezas específicas, sean muebles, obras de arte, prendas, hasta libros, están acompañadas de relatos interesantes. Estos relatos contribuyen a la historia familiar, así que tome nota de ellos para que puedan ser transmitidos a la siguiente generación.
Siguiente: Es mejor un proceso lento y constante.»






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