Son egoístas
Otro comentario muy difundido es que los veinteañeros de hoy día son egoístas.
A partir de este estereotipo, también se ha inflado un pequeño grano de verdad hasta convertirlo en una enorme falsedad. Probablemente sea cierto que, hoy, la mayoría de los adultos emergentes crezcan con un alto nivel de autoestima, superior que el de generaciones previas.
Después de todo, desde muy pequeños, sus padres boomers les han estado diciendo: “¡Eres especial!” y: “Puedes ser lo que tú quieras ser”, de modo que no debe sorprender que se hayan tomado a pecho ese mensaje. Para cuando alcanzan la adultez emergente, verdaderamente creen que son especiales y casi todos confían en que podrán conseguir lo que quieran en la vida.
Sin embargo —y este es el punto clave—, eso no implica que sean egoístas. Simplemente significa que confían mucho en sus capacidades para llegar a tener una buena vida, sin importar los obstáculos que deban enfrentar. ¿Y eso no es acaso algo bueno? Podría decirse que su elevada autoestima y confianza en sí mismos constituyen una buena armadura para ingresar en el duro mundo adulto.
La mayoría de las personas recibe, más de una vez, golpes demoledores en su camino hacia la adultez (enlace en inglés), ya sea en el amor, en lo laboral, o en relación con otros sueños que la realidad se encarga de desvanecer. La elevada autoestima es lo que le permite a la gente joven volver a levantarse y seguir esforzándose.
Siguiente: ¿Madurarán sus hijos algún día? »








¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »