Dividir para triunfar. Muchas familias dividen las fiestas de la misma forma todos los años, para evitar la tensión de las negociaciones anuales. Unos de los abuelos son los anfitriones el día de Acción de Gracias, y los otros se adjudican el de Navidad. Esta táctica puede evitar roces en cualquier familia grande, pero es especialmente apropiada cuando hay diferentes religiones en la familia. No conozco a ninguna abuela judía que tenga interés alguno en el conejillo de la Pascua de Resurrección.
Pensemos fuera de los moldes. Este año decidí obviar Acción de Gracias y Navidad por completo, y visitar a mi hijo y a su familia en octubre y enero. Mi nostalgia de no ver a los niños en las fiestas queda fácilmente suplantada por el placer de estar con ellos cuando no tengo que competir con los otros abuelos (enlace en inglés), cuando mi hijo y nuera están más tranquilos, y el costo del pasaje aéreo es mucho más barato.
Seamos generosos. De eso se trata esta época. Al igual que mi peluquera, muchos padres jóvenes se enfrentan a la disyuntiva de disfrutar su tiempo libre con sus hijos o complacer a varios pares de abuelos, lo cual no es tarea fácil. Sea flexible y no exija tanto a sus hijos adultos ni a los otros abuelos. Y recuerde, sus nietos estarán encantados de verles (y aceptar regalos) en cualquier día del año.
Barbara Graham es una ensayista y autora muy publicada. Su libro más reciente es un éxito editorial del New York Times, titulado: Eye of My Heart: 27 Writers Reveal the Hidden Pleasures and Perils of Being a Grandmother (La luz de mis ojos: 27 escritores revelan los placeres ocultos y los peligros de ser abuela).
También le puede interesar:
Cómo preparar la casa para las fiestas
- « Anterior
- 1
- 2








¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »