El brasileño también discrepaba en cuestiones de seguridad con lo que el documental describe como un corrupto sistema de Fórmula Uno dirigido por Jean-Marie Balestre, un francés que defendía públicamente a Prost, desestimaba las preocupaciones de Senna sobre seguridad, y lo suspendió, luego de un polémico choque automovilístico entre el brasileño y Alain Prost en el Grand Prix de Japón, en 1989. Independientemente de todo esto, Senna se las arregló para encantar a un público internacional con su pasión y su estilo. Se convirtió en un héroe nacional en Brasil, compitiendo en popularidad con el astro del fútbol Pelé, mientras todo el país seguía sus hazañas dentro y fuera de la pista, incluidos sus notorios amoríos con celebridades locales, como la presentadora de programas de niños, Xuxa, e innumerables modelos.
Era una época, según Kapadia, en que el país estaba “saliendo de una dictadura, su economía era un desastre y era la persona que se mostraba orgullosa de alzar la bandera brasileña a nivel internacional”.
La vida de Senna termina de forma muy dramática, pero irónica a la vez. Conducía lo que para muchos era un auto inferior para la escudería del Williams F1 en el Grand Prix de San Marino —donde un piloto había chocado y, otro, muerto, durante las prácticas—. A pesar de esto, el brasileño decidió correr, se estrelló contra un muro, y falleció. Senna recibió un funeral de estado en Brasil, donde sobre 500,000 personas abarrotaron las calles durante su entierro. Sin embargo, dejó un importante legado: los estándares de seguridad de la Fórmula Uno fueron mejorados, y, desde su muerte, ni un solo piloto ha fallecido en sus pistas.
Tras su muerte, el brasileño se convirtió en leyenda, en buena medida gracias “a una combinación de su estilo de correr, su apasionada determinación por ganar a cualquier costo y su innata capacidad para despertar emociones en la gente”, escribió Brad Spurgeon en un artículo del New York Times publicado en el 10.º aniversario de su fallecimiento. En una reciente encuesta de la revista Autosport, llevada a cabo entre más de 200 de los principales pilotos de carreras, Senna fue considerado como el mejor piloto de Fórmula Uno de todos los tiempos.
“Él nunca se rendía”, dice Kapadia, quien cree que la última carrera de Senna, al final, convierte su historia en una tragedia porque “no pudo renunciar”.
También le puede interesar: Nuevo documental producido por Eva Longoria.
- « Anterior
- 1
- 2












¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »