Decidido a mantenerse positivo, Douglas está disfrutando sus muy mejoradas relaciones familiares, incluida la relación con su padre, quien ahora tiene 93 años y vive en Los Ángeles. Le encanta llevar a sus hijos menores a visitar a Kirk. “Es como una sensación de inmortalidad —explica Douglas—. El solo hecho de saber que es el papá de su papá emociona verdaderamente a mis hijos”. Michael afirma que Kirk, quien sufrió un derrame cerebral en 1996, se ha recuperado totalmente y ha redescubierto el lado espiritual de la vida. “Es una persona muy distinta de la que solía ser cuando estaba activamente comprometido con su carrera —cuenta—. Me asombra poder contemplar cómo, con suerte, me comportaré en el próximo acto”.
Kirk mismo dice que ha visto un cambio notable en la manera en que Michael se relaciona con sus hijos y con él. “Michael parece, ahora más que nunca, un verdadero padre —observa—. Y, a medida que envejecemos, está cada vez más cerca de mí”.
Este verano, para la película biográfica de Liberace, Michael Douglas planea mudar temporalmente a su familia de la ciudad de Nueva York a Los Ángeles, de modo de poder estar cerca de su padre y permanecer todos juntos mientras dure esta producción. Con casi nueve décadas de diferencia entre su padre y sus hijos pequeños, Douglas es perfectamente consciente del precioso valor del tiempo. “Cuando miro a mis hijos de seis y nueve años despegar en sus computadoras, no puedo ocultar mi asombro; me miran como si fuera un dinosaurio. El tiempo pasa rápido, muy rápido”. Hace una pausa y añade: “Estoy intentado que vaya un poco más lento”.
Jim Jerome ha escrito perfiles de celebridades para People, Ladies’ Home Journal e InStyle.
- « Anterior
- 1
- 2
- 3
- 4












¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »