20 boleros inmortales

Canciones que celebran la magia, el embrujo y la amargura del amor

Al amor...

In English |  El bolero es eterno. Con sus historias de pasiones y desencuentros, podría caer fácilmente en la cursilería. Pero se resiste y permanece elegante a través de las décadas, gracias a sus raíces afrocubanas —el ritmo cadencioso de la percusión, las refinadas líneas melódicas del piano o el requinto, y el aterciopelado acompañamiento de saxos, trompetas y trombones. Nació en Cuba, fue venerado y desarrollado en México, y de esos dos países se extendió por toda Latinoamérica, gracias a la infinita galería de cantantes que cayeron subyugados ante su embrujo. Más que otros géneros, el bolero posee una energía juvenil, un encanto que lo hace sonar fresco y vigente aún al pasar los años. Para celebrarlo, elegimos 20 boleros que representan su magia y variedad de estilos.

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'Cómo fue', Beny Moré

En solamente 43 años de vida, el cantante, compositor y director de orquesta Beny Moré construyó los cimientos de la salsa. Eran los años 50, época de absoluto esplendor para la música cubana, y “El Beny” fue uno de sus creadores más geniales. Su versatilidad como cantante le permitía interpretar guarachas bailables y boleros cadenciosos. Una composición del director de orquesta Ernesto Duarte Brito, Cómo fue es uno de los boleros emblemáticos de Moré y su carrera.

Pictorial Press Ltd / Alamy

'Las tres cosas', Pedro Infante

Si será tu pelo/Si será tu boca/Si serán tus ojos/O son las tres cosas/Que me han vuelto loco. Pocas canciones han logrado describir la borrachera de un enamoramiento como este bolero del compositor español Carmelo Larrea. Las tres cosas ha sido grabado hasta el hartazgo, pero nadie pudo igualar la ternura de Pedro Infante, que grabó esta canción en octubre de 1951, y la interpreta en una escena de la película Necesito dinero, mientras baila abrazado a Sara Montiel.

Archivo Agencia EL UNIVERSAL/Newscom

'En mi viejo San Juan', Javier Solís

El año era 1942. El hermano del compositor puertorriqueño Noel Estrada había sido enviado por el ejército a Panamá y echaba de menos a San Juan. Como buen hermano, Estrada escribió un bolero para apaciguar estos sentimientos, y se transformó en éxito internacional. En mi viejo San Juan ha sido grabada por Luis Miguel, Marco Antonio Solís, Trío Los Panchos, y Rocío Dúrcal, entre otros. La versión de Solís y “Maelo” Rivera es quizás la que mejor capta la pureza de la melodía original.

Rafael Ben-Ari/Newscom

'Aquellos ojos verdes', Nat King Cole

Empezó su carrera como pianista, pero la gente se enamoró de su voz y así surgió un rey de la canción. En 1958, Nat King Cole lanzó un disco de canciones en español. Su segunda parte, A mis amigos, de 1959, fue grabada en Brasil e incluye una versión del bolero cubano de 1929, Aquellos ojos verdes. La orquestación de Dave Cavanaugh acompaña la voz de Cole con una capa de cuerdas y vientos, y nos transporta de lleno a los años 50.  

NBC

'La barca', José José

A fines de los años 60, el cantante mexicano José José contribuyó al desarrollo de la balada romántica, combinando el formato del bolero con ecos de jazz y bossa nova brasileña. Pero José José también incursionó en el territorio bolerístico, favoreciendo las composiciones de su compatriota Roberto Cantoral (autor de El triste, entre otras joyas). Su versión de La barca derrocha pasión y opulencia orquestal, haciendo alarde de unas cuerdas vocales que parecen haber sido creadas para interpretar composiciones románticas.

Kevin Winter/Getty Images

'Piel canela', Bobby Capó

Ojos negros/Piel canela/Que me llegan a desesperar. Este sinuoso bolero fue interpretado por Celia Cruz, José Feliciano y tantos otros. Es obra del cantautor puertorriqueño Bobby Capó. Nacido en 1922, Capó emigró a Nueva York a principios de los años 40, donde integró la orquesta de Xavier Cugat. Escribió docenas de éxitos, incluyendo El Negro Bembón, popularizado por Cortijo y su Combo, y la nostálgica Soñando con Puerto Rico. La dulzura de Piel canela quizás sea su momento más feliz.

Alma Latina via Amazon.com

'Amada mía', Cheo Feliciano

Cuando surgió como cantante del sexteto de Joe Cuba en los años 60, el sonero puertorriqueño Cheo Feliciano conmovió con su talento para interpretar temas de salsa, pero también excelentes boleros. Editado en 1980 como parte del LP Sentimiento, tú..., Amada mía combina la pasión del bolero con las cadencias de la balada romántica y es hasta el día de hoy uno de los éxitos más recordados del cantante.

Michael Buckner/Getty Images

'En la orilla del mar', Bienvenido Granda

Cuando La Sonora Matancera se convirtió en la orquesta tropical más popular de Latinoamérica durante la década de los 50, el grupo se destacó por su extraordinaria versatilidad. Gracias a las voces de artistas como Celia Cruz y Leo Marini, la Matancera creó un repertorio de boleros, adornados con los solos del pianista Lino Frías. La voz de Bienvenido Granda, “el bigote que canta”, le agrega un sentimiento solemne a este bolero con el estilo típico de la Matancera.

Reyes via Amazon.com

'Risque', Graciela con la orquesta de Machito

Contaba Graciela Pérez, hermana del legendario Machito y cantante femenina de su orquesta, que el mismo Agustín Lara la había felicitado por su fogosa versión de “Noche de ronda”. Basta con escucharla entonar la primera estrofa (borra mi nombre de tu cuaderno) de “Risque” —transposición al español de un bolero escrito por el compositor brasileño Ary Barroso— para experimentar el dolor amargo de una mujer despechada.

Alamy

'Perfidia', Ibrahim Ferrer

La traición amorosa y la crueldad de una mujer indiferente son elementos para todo bolero que se precie de rasguñar el corazón. Perfidia, del compositor mexicano Alberto Domínguez, combina su letra venenosa con una melodía tan bella que hasta apareció en la película Casablanca. La grabaron centenares de artistas, en inglés y en español. La versión del cubano Ibrahim Ferrer, grabada luego de que conociera la fama con el Buena Vista Social Club, tiene un encanto particular.

David Lefranc/Getty Images

'Vereda Tropical', Los Panchos con Eydie Gormé

Es imposible caminar al borde del mar en cualquier país caribeño sin pensar en la letra de Vereda Tropical, composición del mexicano Gonzalo Curiel Barba. Otros artistas la interpretaron, incluyendo a Toña La Negra, Javier Solís y el mismo Henry Mancini. Pero ninguna versión tiene la ternura y el candor de esta grabación del Trío Los Panchos en colaboración con la cantante estadounidense de origen turco Eydie Gormé. Los Panchos son una institución del bolero, pioneros del sonido acariciador de los tríos que causó sensación en la década del cincuenta. El sonido agudo del requinto y sus dulces armonías vocales fueron las principales virtudes de Los Panchos. El agregado de una voz femenina les vino como anillo al dedo —especialmente una voz tan pura como la de Gormé y su delicioso acento extranjero. Cuando canta “Hoy sólo me queda recordar/Mis ojos mueren de llorar”, nos derretimos ante la sinceridad de su melancolía.

Michael Ochs Archives Getty Images

'Sabor A Mí ', Rolando Laserie

Conocido como ‘El Guapo de la Canción’, Rolando La Serie es uno de muchos cantantes latinoamericanos cuyo talento ha sido injustamente ignorado con el pasar del tiempo. Proveniente de Cuba, Laserie se hizo famoso adaptando temas de otros géneros al sonido tropical —el tango Las Cuarenta y la canción de Palito Ortega Lo Mismo Que A Usted son dos de sus más grandes éxitos. En sus manos, el archiconocido bolero Sabor A Mí se transforma en una explosión de anhelo e intensidad. Su fraseo es inolvidable. La canción, grabada por cientos de artistas a través de las décadas, fue escrita por el mexicano Álvaro Carrillo, que falleció trágicamente en 1969, víctima de un accidente automovilístico. Durante su carrera artística, Carrillo escribió más de 300 melodías, de la cual Sabor A Mí es la más famosa.

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'Llanto De Luna', Tito Rodríguez

“Ebria canción de amargura que murmura el mar”. Escrita en 1942 por el polifacético Julio Gutiérrez —pianista de la orquesta tropical Casino de la Playa— Llanto De Luna es uno de los boleros más elegantes y sombríos del cancionero cubano. Fue un puertorriqueño, Tito Rodríguez, que grabó su versión definitiva. Rodríguez fue protagonista principal de la explosión del mambo en Nueva York, compitiendo con Tito Puente y Machito por la supremacía musical en el club nocturno Palladium. Fue un cantante y director de orquesta increíblemente ecléctico, que grabó discos instrumentales y se sintió igualmente cómodo en el territorio nocturno de la canción romántica y las guarachas bailables. Rodríguez será siempre recordado por el tema Inolvidable, compuesto también por Gutiérrez.

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'Dos Gardenias', Buena Vista Social Club

En 1997, un disco cambió para siempre la historia de la música latina. Bajo la dirección del guitarrista estadounidense Ry Cooder, el Buena Vista Social Club desencadenó una fascinación por la edad dorada de la música cubana —sus sones, guarachas, y por supuesto los boleros. La interpretación de Dos Gardenias por el veterano Ibrahim Ferrer es uno de los momentos más conmovedores del disco, demostrando la vigencia del bolero como género. El tema fue compuesto en 1948 por la pianista Isolina Carrillo (1907-1996), que se ganó la vida con la música desde los diez años de edad. Inspirada por las dos gardenias que le regalaron sus alumnos en una oportunidad, el tema fue dedicado al esposo de Carrillo. Antes del Buena Vista, su versión más famosa fue con Daniel Santos y la Sonora Matancera.

Stefan M. Prager/Redferns/Getty Images

'Noche De Ronda', Agustín Lara

Pocos compositores han logrado expresar la amargura del amor no correspondido con la sensibilidad del veracruzano Agustín Lara —amante de las mujeres, la bohemia y las melodías bonitas. El esposo de María Félix (y varias otras beldades) escribió más de 600 canciones, muchas de las cuales son clásicos del repertorio latino: Solamente Una Vez, Granada, Arráncame La Vida y esta Noche De Ronda que dio vuelta al mundo, interpretada por Luis Miguel, Alejandro Fernández, Julio Iglesias y Nat King Cole, entre otras estrellas de la canción. Pese a tener un éxito extraordinario con las mujeres, ‘El Flaco de Oro’ tiene la triste reputación de haber hecho sufrir a sus parejas con violentos ataques de celos. Algunos cronistas de la música mexicana cuentan que la inspiración de Noches De Ronda surgió de una noche angustiante esperando la llegada de María Félix. Pese a que su romance terminó en divorcio, Lara sostuvo que “María Bonita” fue el amor más grande de su vida.

Horst P. Horst/Condé Nast Archive/Corbis

'Gema', Los Dandys

El éxito de Los Panchos inspiró a toda una generación de tríos mexicanos, muchos de los cuales desarrollaron una identidad propia: Los Tres Ases, Los Tres Diamantes, el trío de Virginia López y Los Dandys. Este último se convirtió en cuarteto con el agregado de Armando Navarro en el requinto. Su primer éxito llegó en 1957 con Gema, un bolero de un sonido particularmente etéreo que se transformó rápidamente en clásico del cancionero latinoamericano. Su gran defensor fue el cantante de Los Dandys, Francisco Escamilla. Los otros integrantes del grupo no estaban convencidos de que valiera la pena grabarla. Su autor fue Luis Cisneros Alvear, conocido como ‘Guicho’ Cisneros, proveniente del estado de Durango. En el tren que lo transportaba a la ciudad de México, Cisneros conoció a una muchacha que lo inspiró a componer su primera canción: Amalia. Pero fue con Gema que Cisneros conquistó el corazón de millones de latinos.

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'Cenizas', Toña la negra

Proveniente de Veracruz, Toña La Negra poseía una voz chocolatosa y azucarada — ideal para interpretar boleros con fuertes acentos de música afrocaribeña. Se especializó en el cancionero de Agustín Lara, pero su éxito más popular fue la tórrida Cenizas del compositor Wello Rivas. La Negra habla de su corazón herido con una dignidad y orgullo que diferencian a esta canción de tantas otras de temática similar. De esta manera, Cenizas termina siendo una oda a los corazones rotos, envuelta en las emborrachadoras texturas de los instrumentos de vientos. Wello Rivas compuso centenares de canciones durante una carrera que comenzó en 1937 con el tema Quisiera Ser Golondrina y concluyó con su fallecimiento en 1990. Llegaste Tarde, Callecita y Mendigo de Amor son algunas de sus canciones más conocidas.

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'Plazos Traicioneros', Celia Cruz

La letra es fantástica, llena de ironía, reprochando las promesas falsas de una mujer que nunca cumplirá. Obra del compositor cubano Luis Marquetti (que también escribió la más festiva El Cuarto de Tula), Plazos Traicioneros ha sido interpretada por Celio González, Julio Jaramillo y el salsero Héctor Lavoe, entre otros. Esta versión fue grabada por Celia Cruz en 1977, bajo la dirección musical del trombonista y productor Willie Colón. Celia es recordada particularmente por su burbujeante talento para hacer bailar a sus fanáticos con rumbas y guarachas. Sus grandes éxitos, como Químbara y Cúcala pertenecen al territorio sincopado de la salsa. Pero Celia tenía un don para el bolero, expresado en sus grabaciones con la Sonora Matancera en los años cincuenta, y posteriormente con Tito Puente y Johnny Pacheco. Contrariamente a La Lupe, que desencadenaba sentimientos desesperados en sus canciones, Celia prefiere utilizar la sobriedad y elegancia como armas principales para encarar estas penumbrosas canciones de amor.

Michael Ochs Archives/Getty Images

'Envidia', Vicentico Valdés

Los boleros se basan en el exceso. Sus sentimientos son volcánicos, incontenibles. Narran historias legendarias de amores irreales. La mesura es su enemigo. Pocos boleros expresan esta estética con la convicción de Envidia”, composición de los hermanos García Segura. Al narrador de esta canción, la envidia se lo come crudo. “Y mira si es grande mi amor”, confiesa, “que cuando digo tu nombre, tengo envidia de mi voz”. Sólo al final, el amante despechado admite “que mi envidia es tan sólo amor”. Más que otros géneros musicales, el bolero le ha regalado a sus mejores compositores la licencia de explorar territorios obscuros, obsesivos, insospechados. Y si el cantante es bueno de verdad, todavía mejor. Como el caso de Vicentico Valdés, nacido en La Habana en 1921. Colaboró con la Sonora Matancera, el pianista Noro Morales, y Tito Puente. Con el pasar de los años, el bolero se convirtió en su formato favorito.

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'Bésame Mucho', Andrea Bocelli

Nuestro homenaje al bolero concluye con una canción que va mucho más allá del cancionero latinoamericano, siendo parte de la cultura popular en todo el mundo. Fue parte del repertorio inicial de Los Beatles, grabada por Elvis Presley, Dean Martin y Frank Sinatra — pero popularizada inicialmente por Lucho Gatica. La versión del italiano Andrea Bocelli es quizás la mejor de todas. Bésame Mucho fue creada en 1940 por la compositora mexicana Consuelo Velásquez, basada en una obra del español Granados. Una melodía simple, llena de ternura, que, como los mejores boleros, no envejece jamás.

Corbis

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