Arreglándoselas bien en Denver
Vivir de manera simple es más que tan sólo vivir de un modo barato, explica Travis Thrower, de 50 años, contador especializado en impuestos de Denver. “La simplicidad voluntaria significa tener conciencia del mundo a tu alrededor y de cómo quieres vivir tu vida”, señala.
Cuando tenía treinta y tantos años, Thrower se desencantó del “sueño americano”: la presión por comprar una casa grande llena de muebles lujosos. “Veía esa mirada muerta en los ojos de la gente por tener que trabajar en un empleo rutinario de 9 a 5 —señala—. Mantenernos al nivel de nuestros vecinos sólo hará que nos volvamos locos”.
A mediados de los 90, Thrower se endeudó al intentar comenzar un negocio propio, de modo que comenzó a economizar, trabajando en empleos extras, conduciendo un automóvil muy viejo y achicándose de un dúplex de $900 por mes a un apartamento de $325 mensuales. Ahora, ya no tiene deudas, pero conserva esos hábitos austeros.
“Aparte del colchón y del futón, todos mis muebles provienen de Goodwill o de tiendas de segunda mano —afirma—. Tengo un solo traje y visto jeans, un sweater y botas Timberland”.
Su seguro de salud Blue Cross/Blue Shield le cuesta cerca de $376 mensuales. “Es mucho, pero es mejor tenerlo y no necesitarlo, que al revés”, sostiene.
Actualmente, Thrower trabaja a tiempo parcial en una empresa de petróleo y gas, mientras construye su estudio privado. “Para mí, se trata de libertad —señala—. Quiero tener el control sobre mi tiempo”.
Por estos días, alquila una pequeña casa con una oficina hogareña por $1.100 en un tranquilo barrio y no escatima en socializar con amigos o viajar a San Francisco. “A medida que me hago mayor, hay cosas por las cuales no me importa pagar un poco más —dice—. Elijo calidad de vida”.
Elizabeth Pope escribe sobre trabajo y jubilación. Vive en Portland, Maine.
- « Anterior
- 1
- 2
- 3
















¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »