7. Engañarse a uno mismo con los “préstamos” que otorgan las casas de empeño
Tal vez crea que empeñar sus abrigos de piel, joyas y otros objetos de valor es un método rápido y bueno para obtener efectivo. Pues bien, no lo es. Si usted no cancela prontamente el préstamo obtenido a través de una casa de empeño, podrá perder con igual rapidez todos esos objetos personales que tanto atesora.
8. Recurrir a una compañía de liquidación de deudas
Las empresas dedicadas a la liquidación de deudas se presentan a sí mismas como una buena forma de solucionar el problema de un consumidor endeudado, pero cobran una tarifa muy elevada, a menudo de varios miles de dólares. Una consecuencia no deseada es que, luego de haber “liquidado” su deuda —por medio del pago de una suma muy inferior a la adeudada— usted termina recibiendo una bajísima calificación crediticia y una enorme factura del IRS (Servicio de Impuestos Internos). La agencia considera las deudas que han sido condonadas como una forma de ingreso, y exige el pago del impuesto correspondiente. En consecuencia, si usted se encuentra despierto a altas horas de la noche, preocupado por las cuentas que se acumulan, y ve en televisión esos infomerciales en donde le prometen ayudarlo a liquidar sus deudas “a cambio de unos pocos centavos por cada dólar”, hágase un favor y cambie de canal.
9. Declararse en quiebra en forma innecesaria
Hay ocasiones en las que declararse en quiebra es una necesidad, como cuando usted afronta una carga por gastos médicos que resulta irremontable, o una deuda de tarjetas de crédito que nunca estará en condiciones de saldar. Pero, ya que una declaración de quiebra queda asentada en su informe crediticio por unos largos diez años, convirtiéndolo en un paria financiero, esta medida deberá ser considerada como una opción de último recurso. No debería ser utilizada para quitarse de encima deudas menores.
10. Emitir cheques a los acreedores con fecha diferida
Cuando los cobradores golpean a su puerta y usted no cuenta con efectivo, a menudo muchos de ellos lo convencerán para que les de un cheque con fecha diferida. Hacerlo significa embarcarse en negocios riesgosos. Su situación económica podría cambiar en el futuro y si su cheque es rechazado, lo único que conseguirá es perjudicarse aun más desde el punto de vista financiero. Además, es sabido de la existencia de muchos acreedores inescrupulosos que cobran los cheques con fecha diferida en forma prematura.
11. Cometer actos ilícitos
No hace falta decirlo, pero, independientemente de cuán necesitado se encuentre de saldar una deuda, evite embarcarse en cualquier tipo de actividad fuera de la ley. Desafortunadamente, personas de todas las edades —incluidos estadounidenses de edad avanzada— han sido descubiertos robando, fingiendo que sus automóviles fueron robados o incluso que su casa se incendió, con el fin de cobrar el dinero del seguro. Estas acciones no solo son ilegales y moralmente incorrectas, sino que también pueden terminar costándole mucho más que dinero.
Lynnette Khalfani-Cox, The Money Coach(R), es experta en finanzas personales, figura de la radio y la televisión, y autora de numerosos libros, incluido el éxito editorial de The New York Times, Zero Debt: The Ultimate Guide to Financial Freedom (Cero deudas: guía definitiva para acceder a la libertad financiera).
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