In English | No obstante, su historia tiene un final feliz. La reforma financiera que el Presidente firmó en julio aplicó el nuevo máximo de cobertura de la FDIC con retroactividad a enero del 2008, por lo que el organismo pudo reintegrarles la totalidad de sus fondos a Monsour y a miles de otros clientes de IndyMac. Pero ella considera que es una importante lección para los otros consumidores de que hay que verificar los consejos que se reciben de los empleados de un banco.
"Hace unos 10 días, me enviaron el resto del dinero", dijo Monsour. "En realidad nunca pensé que lo recuperaría".
Otra cliente de IndyMac, Agnes Huff, de 57 años, casi pierde $55.000.
"Justo la semana antes de que el banco quebrara, pasé una hora en el teléfono con ellos y me dijeron que estaba completamente cubierta", se quejó Huff, dueña de una compañía de relaciones públicas en Los Angeles. También le devolvieron su dinero en julio, pero desde la quiebra de IndyMac ha cambiado la forma en que distribuye sus ahorros. "Ahora pienso que la mejor manera de protegerse es no tener más de $250.000 en una institución, no importa lo que digan o cuán atractiva sea una tasa de interés".
Valiosas herramientas en internet
La FDIC ofrece una herramienta en línea, el Electronic Deposit Insurance Estimator (Calculador Electrónico del Seguro de Depósitos), que simplifica el proceso de verificar su cobertura.
Chris Carey es periodista de negocios, especializado en la investigación, que ahora dirige BailoutSleuth.com, un sitio web que hace seguimiento de cómo los bancos utilizan los fondos federales que han recibido y también de las instituciones financieras a punto de quebrar. Según él, los consumidores que quieran ser proactivos y mantenerse al tanto del estado de su banco pueden leer diversos informes trimestrales y anuales que revelan el posible riesgo que este corre por su participación en hipotecas y proyectos urbanísticos.
Y, mientras que la FDIC no nombra públicamente a los bancos con problemas, por miedo a provocar una espiral descendente, sí publica en su sitio web —en la sección Industry Analysis (Análisis del Sector)— las medidas de control que los reguladores han tomado contra bancos específicos, como las llamadas "cease-and-desist letters" (órdenes de "cesar y desistir" de ciertas actividades) que sirven de advertencia a las instituciones. Los consumidores pueden leer esas cartas, además de las manifestaciones de avenencia y otros acuerdos alcanzados entre un banco y los reguladores.
"Se puede decir, sin temor a equivocarse, que los bancos que reciben cartas de advertencia no van necesariamente a la quiebra, pero todos los bancos que han quebrado, probablemente, recibieron estas cartas de advertencia", señala Carey.
También recomienda el sitio web BankTracker. Tiene un buscador muy fácil de usar que puede extraer datos financieros sobre los bancos en toda la nación, incluso información sobre los llamados "troubled assets" (activos con problemas).
Melissa Preddy es escritora independiente en Michigan.
Nota: Los enlaces están en inglés
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